Dos maneras de dar energía a tu discurso

Mi boda con Eva

Por un momento me sentí Tony Robbins

El viernes pasado me casé con la mujer más maravillosa del mundo. Como era de esperarse dediqué a ella y a los invitados unas palabras (no improvisadas). Partiendo de las indicaciones de estructuración de discurso de The Seven Minute Star (Speech Structure Building), decidí estructurar el cuerpo de mi discurso en tres partes: los inicios de nuestra relación, qué nos hace tan buen equipo y, finalmente, la verdadera razón por la que esto ha funcionado. Esta tercera parte, previa a la conclusión, fue la de mayor energía y compenetración con el público por dos razones: porque trató de ellos y porque hubo un alto nivel de interacción.

El discurso no va del orador sino del público

En el libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, Dale Carnegie insta al lector a tratar siempre que la otra persona se sienta importante y cita al profesor John Dewey quien decía que el deseo de ser importante es el impulso más profundo que anima al ser humano. Como humanos, somos oradores en cualquier situación en la que intervenga al menos otra persona; no hace falta estar sobre el escenario de un teatro con cientos de butacas, o tener detrás una proyección de PowerPoint. Si aprovechamos cada ocasión en la que presentemos un mensaje a otras personas para hacerlas sentirse importantes, no sólo captaremos rápidamente su atención sino que su predisposición para aceptar dicho mensaje será francamente positiva, facilitándonos así motivarlos o persuadirlos de tomar cualquier acción. ¿Qué estás haciendo en tus presentaciones para lograr que tu público se sienta importante?

No se trata de un sermón sino de una conversación

Recuerdo que, de niño, tenía profesores favoritos y otros que no me gustaban nada. Con el tiempo descubrí que, lo que hacía que un profesor fuera de mi agrado (además de desprender positivismo) era el dinamismo que inyectaba en sus clases. Dicho dinamismo se reflejaba no sólo en su entusiasmo como ponente sino en la manera de hacer participar activamente a toda la clase. Al hablar en público, el orador que interactúe con su audiencia y la haga participar de forma activa en el transcurso de su presentación proporcionará un chute de energía al ambiente que facilitará el interés y, por tanto, la escucha y el entendimiento. Un público que participa se siente parte de la presentación y, en consecuencia, se la toma más en serio. ¿De qué manera estás haciendo participar a los miembros de tu audiencia cada vez que tomas la palabra?

Éste es el fragmento final de mi discurso de boda:

Juntar a un dominicano con una catalana en Palma de Mallorca es tan improbable que parece casi un chiste malo. Pero el que esto haya funcionado y hoy estemos aquí juntos no habría sido posible sin las personas que nos han acompañado en el transcurso de los años.

No seríamos como somos, no nos habrían pasado todas estas cosas, no habríamos terminado juntos sin la familia, sin los amigos, sin los compañeros de faena y de fiesta. Y es que os lo debemos todo… Porque con vosotros hemos aprendido:

Que quien da, recibe. Que la felicidad está en las pequeñas cosas. Que la familia es lo primero, pero la familia no sólo está en la sangre sino también en el roce, en el día a día. Que trabajando duro y ganas se consigue cualquier cosa. Que la distancia duele, pero es incapaz de romper los lazos más fuertes. Que la tolerancia y el respeto son la base de las relaciones. Que la sonrisa es el arma más poderosa que tenemos. Que las oportunidades hay que aprovecharlas. Que el entusiasmo y la actitud valen más que las habilidades y los diplomas.

Por todo esto queremos daros las gracias de todo corazón.

Hoy Eva y yo nos hemos casado, pero esto no va de nosotros dos sino de todos los que estamos aquí, y otros que no han podido venir. Y por ello y por todo lo que he mencionado, queremos también casarnos con vosotros.

Sí, porque casarse quiere decir entregar el alma y todo el cariño de forma incondicional y para siempre: hoy queremos casarnos con vosotros. Porque sois los “culpables” de que todo haya salido así de bien: queremos casarnos con vosotros. Porque la vida sin vosotros no sería interesante, no sería divertida, no tendría sentido: queremos casarnos con vosotros. Y porque ésta será la única vez en la que estemos todos juntos: queremos casarnos con vosotros.

Sólo basta con decir “sí, quiero”. Así que haciendo de novio a la vez que de cura, oficiaré la boda más rápida y multitudinaria de toda España y os pregunto:

¿Quieres casarte con nosotros y que seamos amigos incondicionales para siempre? *¿Quieres casarte con nosotros y que juntos viajemos y exploremos el mundo? * ¿Quieres casarte con nosotros y así olvidarnos del estrés, de la crisis y de las preocupaciones? * ¿Quieres casarte con nosotros y juntos malcriar a nuestros hijos? * ¿Quieres casarte con nosotros para que esta noche bailemos como si no hubiera un mañana? * ¿Quieres casarte con nosotros y emborracharnos hasta con el agua de los floreros? * ¿Quieres casarte con nosotros y que nos digamos “te quiero”? *

Porque hoy es la cosa que más nos apetece decir: te quiero.

(* En cada asterisco todo el público gritó “Sí, quiero”).

¿Te casas en breve y quieres dedicar unas palabras a tu pareja y a tus invitados? ¿Se casa alguien querido y querrías hablar durante la ceremonia o la cena? Pincha en el siguiente enlace y encontrarás algunas pautas sobre cómo escribir un discurso de boda.

Imagen por Zoraya Tourki.

Suscríbete a nuestro Boletín

¿Quieres recibir actualizaciones periódicas y herramientas exclusivas para los suscriptores de Declamatoria.com de forma gratuita? Escribe tu email y ¡comienza ya! Recibirás un correo de confirmación.

ad

16 Comentarios

  1. Marina Lussich:

    ¡Qué bonito Seba! Felicidades

  2. Jaime Marques:

    Magistral. He picoteado por el blog y está lleno de consejos muy útiles. Gracias por tu trabajo.

  3. José Ramón Reyes:

    Sebas.

    Como olvidar ese discurso.

    ¡¡¡Si quiero!!!.

    Saludos a Eva

  4. Víctor Lora:

    Sebastián, todavía se me erizan los pelos cuando recuerdo tu discurso, excelente!
    Un fuerte abrazo.

    PD: Muy buena la nueva presentación de tu página, felicitaciones, ya me inscribí.

  5. Iris de Mondesert:

    Buenos consejos, tomo nota.
    Ya tienes más de un discurso en bodas, pero va a ser difícil superar el de la tuya. ¡Felicitaciones!

  6. Norma:

    Sebas!! estoy cotilleando la pagina y….me he encontrado este gran momento que tambien compartimos. Pedazo boda y pedazo discurso!
    Un abrazo!

  7. Raul Alberto Bretón:

    Tremendo discurso de boda, Felicidades Sebastian!!

    No nos conocemos, mi nombre es Raúl, amigo de Gabo y de tu padre Victor…

    Un placer!!!

Publicar un Comentario

*
* (No será publicado)

Entradas Aleatorias

CARGAR MÁS

Licencia Creative Commons
Todo el contenido de esta web está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Web desarrollada por José María Colomina

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.

XSLT by CarLake
A %d blogueros les gusta esto: